Enero: La valentía de creer, cuando no es fácil
9 de enero: San Eulogio de Córdoba
Por: Hno. Gianluca Pitzolu, msc. @gianluca_pitzolumsc
En el siglo IX, Córdoba era una de las ciudades más espléndidas del mundo. Las calles bullían de ciencia,
arte y comercio. Bajo el dominio musulmán, cristianos, judíos y musulmanes convivían en una tensión constante: a veces en paz, otras en una calma frágil que podía romperse en cualquier momento. En ese escenario vivió San Eulogio de Córdoba, un hombre de fe apasionada, maestro, sacerdote, poeta y mártir. Su vida nos habla de valentía y coherencia, una lección profundamente actual para los jóvenes cristianos de hoy. Eulogio nació hacia el año 800 en una familia cristiana noble. Desde joven mostró un amor inmenso por el estudio: la Biblia, los Padres de la Iglesia, la filosofía, la poesía latina. Se formó en la famosa escuela catedralicia de Córdoba, donde pronto fue maestro. Pero lo que realmente marcó su vida no fue su saber, sino su corazón decidido a seguir a Cristo incluso en medio del miedo.
En aquella época, los cristianos en Al Ándalus podían practicar su fe, pero con muchas restricciones: no podían construir nuevas iglesias, predicar públicamente, ni mostrar su religión en exceso. Eulogio no se resignó a una fe escondida. Soñaba con una Iglesia valiente, que no se avergonzara del Evangelio. Por eso, comenzó a escribir cartas, homilías y libros que animaban a los fieles a mantener viva su identidad cristiana. No era un agitador político, sino un testigo: quería que los cristianos recordaran quiénes eran, incluso si eso les costaba la vida.
Una de las anécdotas más conocidas de su vida es su amistad con una joven llamada Leocricia, una cordobesa musulmana que se había convertido en secreto al cristianismo. Cuando su familia descubrió su fe, la amenazaron de muerte. Eulogio la escondió y la protegió, sabiendo el riesgo que corría. Cuando ambos fueron arrestados, Eulogio fue llevado ante el juez. Le ofrecieron salvar su vida si negaba a Cristo. Pero su respuesta fue firme: “¿Cómo voy a negar al Señor que me ha dado todo? Él es mi vida y mi alegría”.
Fue condenado a muerte y decapitado en el año 859, dejando tras de sí una estela de fe y esperanza. Leocricia fue ejecutada poco después. La Iglesia los recuerda como mártires de Córdoba, testigos del amor que no se vende, ni se esconde.
Lo más sorprendente es que Eulogio no era un fanático. Era un hombre sensible, amante de la belleza y del diálogo. Pero tenía algo que hoy muchos necesitamos redescubrir: una fe que no teme ser diferente. En sus cartas no habla de odio ni de revancha, sino de luz: “No temáis a los que pueden matar el cuerpo; temed más bien perder la verdad del alma”.
Para nosotros, San Eulogio es un espejo incómodo y luminoso. Vivimos en un mundo donde muchas veces la fe se esconde por miedo al qué dirán. Donde creemos en silencio, pero callamos cuando se burlan del Evangelio. Donde preferimos pasar desapercibidos. Eulogio invita a lo contrario: a ser cristianos con identidad, sin agresividad, pero con coraje. A no esconder la cruz, a no avergonzarse de creer. Su testimonio también nos enseña que el conocimiento y la fe no se oponen. Era un hombre de cultura, amante de los libros, que encontraba en la sabiduría humana un reflejo del rostro de Dios. En un tiempo donde la fe y la razón parecen distanciarse, Eulogio nos recuerda que ambas pueden caminar juntas. San Eulogio de Córdoba no buscó la muerte; buscó vivir auténticamente. Por eso, su martirio no es una tragedia, sino una victoria silenciosa. Su historia resuena hoy como un desafío a no conformarse con una fe tibia o superficial. Su alegría estaba en saberse de Cristo, aun en medio del riesgo. Quizás eso sea lo más actual de su vida: en un mundo que invita a la indiferencia, él eligió la coherencia. En una sociedad que invita al miedo, él eligió la valentía. En una época que prefería el silencio, él eligió la palabra.
Foto: La Virgen y el Niño rodeados por los Santos Inocentes. Rubens, Petrus Paulus. GrandPalaisRmn (musée du Louvre) / Adrien Didierjean












